Es una ciudad mágica. Pero su sitio estrella, el más mágico por excelencia es Oxford Street. No hay palabras para describir ese lugar, aunque podría decir una que las englobaría todas: es como un SUEÑO.Igual que estar metido en una película, es la típica calle inglesa con buses rojos, cabinas de teléfono y taxis británicos y tiene miles, millones, MILES DE MILLONES de tiendas.
No intentes recorrer todas y cada una de sus tiendas, porque no te serán suficientes las 24 horas del día para hacerlo.
Un lugar como ese es perfecto para perderse entre la gente cuando estás deprimida, y si es posible con lluvia mejor. Puedes correr, gritar, meterte entre el barullo... Simplemente genial.
En mi opinión, Londres es una ciudad/paraíso, donde vivir te convierte cada día en una aventura.
Una ciudad para soñar.


